Soy de los que piensan que los sesenta tenian algo especial. Quizás fuera ese halo de intentar cambiar todo lo establecido. O tal vez esa inocencia que transmitían. Sea cual fuera el motivo que hace de esa década algo maravilloso. Mucha música parida en aquel periodo es tan mágica que su grandeza sigue siendo hoy dia motivo de "satisfacción". Una de esas joyas para mi la tenemos con estos MOBY GRAPE provenientes desde San Francisco. Que alumbraron un debut homónimo en 1967 plagado de grandeza. Bajo los días de amor y flores, y con protestas contra las guerras. Se parieron una buena coleccion de discos inolvidables. MOBY GRAPE aunan en este álbum todo lo bueno que uno espera encontrar en ese periodo musical. Bebiendo del folk, rock, blues y psicodelia a partes iguales. Al igual que muchas bandas de aquel periodo. La voz cantante la lleva más de uno. En esta ocasión los cuatro componentes se reparten las tareas vocales. Estamos ante un trabajo que necesita la complicidad del oyente. Pues no tenemos singles apabullantes entre las manos. Los temas crecen con las diferentes escuchas. Sacando en cada momento matices que van completando el puzzle en nuestros oídos. Destacar en este caso alguna canción por encima de otra es casi un pecado. Pero algunas de mis favoritas son "Hey grandma", "Omaha" o "Lazy me". Un plástico redondo, colosal y perfecto. Una de esas obras de arte digna de figurar en el olimpo de la música en general.
