Quizás nunca lo suficientemente reconocido como guitarrista. MICK RONSON fue la mano derecha de Bowie en el periodo glam de este. Ronson componía, cantaba con soltura, y a la guitarra era realmente bueno. Todo esto lo pudimos comprobar en su carrera en solitario. Todo envuelto en una personalidad atrayente y visual. Con carisma propia para ser su propia estrella. Siempre se resalta(aunque nunca lo suficiente) su primer disco como el mejor de su carrera en solitario. Pero hoy traigo su continuacion. El fenomenal "Play don't worry"(1975). Y que en este mismo mes cumple su 40 aniversario. Un trabajo que está como minimo a la misma altura de su predecesor. Ronson construye un climax perfecto. Haciendo que el oyente navege entre temas de rock glamusoro. Y medios tiempos con la intesidad adecuada. "Billy Porter" abre el disco con ese rock casi cabaretero. Apoyado por unos coros casi infantiles. Otra pieza como la que da nombre al disco, o "Empty bed". Nos van dibujando siluetas envolventes y preciosas. Canciones de un riquisimo lirismo y potencia controlada. Estallidos de puro rock n' roll tambien como en la genial "Girl can't help it". Arropando a Ronson están conocidos como Trevol Bolder al bajo, Aynsley Dunbar a la bateria o John Mealing al piano. Ian Hunter tambien hace sus pinitos por aqui. Un disco que demuestra todo el potencial del que hacia gala este gran músico.
